Atrás quedó el bloqueo impuesto para reforzar el plantel en el mercado de pases y ahora Chelsea continúa en la búsqueda de perfeccionar la base con la que cuenta Frank Lampard. Luego de hacerse con Timo Werner y Hakim Ziyech, los ojos de los Blues se posan en el esloveno Jan Oblak.

El arquero es uno de los pilares del Atlético Madrid de Diego Simeone y en la reciente Liga, donde el Colchonero se ubicó en tercer lugar, Oblak ofreció el segundo mejor registro entre las vallas menos vencidas solo por detrás de Courtois (Real Madrid).

Si los Blues insisten por sus servicios deberán abonar los 120 millones de euros que están estipulados en su contrato, una cifra que lo convertiría en el arquero más caro de la historia.

No obstante la contradicción reside en que el equipo londinense, que con un plantel juvenil lucha por meterse en la próxima Champions además de alcanzar la final de la clásica FA Cup, rompió el mercado hace dos temporadas al gastar 80 millones para hacerse con el español Kepa Arrizabalaga por 80 millones de euros.