Santiago Solari lleva un mes al mando de Real Madrid y ya debe atravesar un grave conflicto. El argentino, que se hizo cargo del primer equipo para suplir la salida de Julen Lopetegui, mantiene algunas diferencias con Isco Alarcón y decidió hacerlo a un lado en el encuentro frente a Roma, por Champions League.

Según el diario español Marca las discrepancias se remontan al desembarco del Indiecito a la dirección técnica del Real, cuando le habría pedido a los jugadores que cuenten los pases en voz alta, algo que al futbolista malagueño no le cayó del todo bien: “ya bastante tenemos con jugar que encima tenemos que contar”. Desde ahí, la relación se quebró.

Al parecer la tensión se incrementó, el pasado fin de semana luego una fuerte discusión que derivó en la exclusión del hombre de La Roja en el Olímpico de Roma. El argentino, por su parte, habló sobre el jugador en conferencia de prensa: “Son decisiones puntuales para momentos puntuales”, apuntó.