El Tennis Club Parioli, uno de los círculos deportivos que tiene la Roma, volvió a contar con la presencia del ídolo. ¿No se encuentra en plenas vacaciones? Por supuesto, pero consciente de que no tuvo un buen semestre en Argentina debido a su estado físico y la falta de oportunidades, planea ganarle de mano a la pretemporada antes de reencontrarse con sus compañeros.

Solamente disputó siete partidos en cinco meses, una cifra horrorosa para las expectativas generadas de antemano. Boca retomará el trabajo el 3 de enero pero la nueva dirigencia se sentará a hablar con el romano, tal como adelantó Jorge Ameal: “No sabemos qué hará De Rossi, si se queda, si va a seguir… Todo tiene que ver con todo. Alguien lo trajo, alguien lo llevó al club, no sabemos si se sentirá cómodo con nosotros o no, revisaremos el contrato también”.

Ya sin Nicolás Burdisso, ex compañero y quien lo llevó al Xeneize a cumplir su sueño, deberá hacer borrón y cuenta nueva. Dependerá de la comunión de todas las partes que siga por el camino de alcanzar su mejor versión y erigirse como el referente que representa, más allá de haber jugado toda la vida en su país.