Cualquiera que escuche la narracción de los hechos podría remitirse a lo sucedido en 2015, cuando River venció a Tigres en la final de la Copa Libertadores. Sin embargo, la historia cambió de tiempo y espacio, situándose en Nuevo León, México, durante el año 2019. Los protagonistas no varían: Marcelo Barovero, frente a frente con André-Pierre Gignac.

El objetivo, nuevamente, es ni más ni menos que un torneo continental. Y el argentino volverá a bordarse esa estrella internacional, sacando a relucir toda su jerarquía debajo de los tres palos. Tigres iba en busca de un gol que le permitiera dar vuelta la serie. Fue entonces cuando el francés metió un cabezazo preciso, sin piedad, pero allí apareció Trapito para sacar lo que parecía imposible.

Una actuación que despertó la nostalgia de muchos riverplatenses. Luego Nicolás Sánchez anotaría de penal y, finalmente, Gignac lograría sacarse las ganas de meter un gol. Pero no fue suficiente para Tigres, que se quedó nuevamente con las manos vacías y vio cómo Rayados de Monterrey se quedaba con la Liga de Campeones de la CONCACAF y el boleto a la próxima edición del Mundial de Clubes.

Repasá la increíble atajada de Marcelo Barovero: