Luego de otro empate por 1-1, solamente los penales pudieron definir el pasaje a los cuartos de final entre Racing y Flamengo, y allí se impuso la Academia por 5 a 3. La locura se apoderó de Sebastián Beccacece, con un festejo donde no pudo ocultar su alegría.

“Nos tocó sufrir, pero nunca bajamos los brazo. Ellos nos llevaron a jugar a un terreno más incómodo. Avellaneda está feliz, está contenta y se merece disfrutar. Enfrentamos al último campeón con una jerarquía notable”, analizó el entrenador en la conferencia de prensa posterior.

En medio del triunfo Beccacece no pasó por alto la presencia positiva de los jóvenes que soportaron la presión de una instancia definitiva: “Los cambios nos dieron frescura en el juego, lo que demuestra la unión del grupo con todos los jóvenes y los más experimentados. Más allá del sufrimiento, sabíamos que estábamos en juego. Ahora, tenemos la misión de seguir creciendo a nivel internacional”, cerró.