El Campeonato Paulista enfrentó a Sao Paulo y Santos antes de la suspensión como medida preventiva ante el COVID-19. En el encuentro que el “Tricolor” ganó por 2-1, hubo una jugada en la que Dani Alves fue víctima de una patada que le dejó los tapones marcados en el muslo.

Sobre el final del primer tiempo, el jugador de 36 años recibió el balón en mitad de cancha y eludió al volante del “Peixe” con una lujosa maniobra, no sin antes quedar dolorido en el suelo con visibles marcas del botín adversario. Claramente, hubo doble amarilla y expulsión para el infractor.

Al día siguiente, el experimentado lateral oriundo de Juazeiro subió una historia a su cuenta de Instagram evidenciando las marcas que le habían quedado en su pierna tras la agresión y le exigió a su rival que le pida disculpas: “Debes pedir disculpas, ¿no? Practicamos un deporte de riesgo. ¡Sigue el juego! Ya expliqué que negará que fue usted”.

De esta manera, Jobson no dudó en devolverle la amistosa pared. “Disculpas es lo mínimo que le debo a mis compañeros, la comisión, directores, hinchas y a Daniel Alves. Mi decisión en esa jugada fue muy infeliz, comprometiendo todo el buen trabajo que veníamos haciendo. Perdón por manchar la gran actuación que estabas teniendo. Disculpas”, lamentó arrepentido.