Los colosos del Viejo Continente empiezan a sacar números para ofertas por las grandes figuras del fútbol argentino, un mercado que de por sí necesita vender para equilibrar las arcas. Pero en el caso de Luís Miguel Rodríguez, podría ser la chance de regresar a su casa. En Atlético Tucumán, los hinchas están como locos por una nueva participación en la Copa Libertadores y quieren la vuelta del ídolo.

“No sé qué va a pasar. Tengo que sentarme a hablar con mi familia para saber realmente cómo están. Si bien había estado dos o tres días en Tucumán desde que murió mi viejo, todavía no pude escucharlos, saber cómo se sienten. Cómo está mi vieja. A mi edad no puedo estar en contra de los sentimientos familiares. Pero tampoco puedo estar lejos de mis hijos. Soñé toda mi vida con tener los hijos que tengo, no los puedo desaprovechar estando seis meses o un año lejos”, aseguró convencido en La Nación.

Subcampeón de la Copa Sudamericana con el “Sabalero”, cosechó 11 goles y 11 asistencias en 30 partidos, pero la contracara fue el fallecimiento de su padre, un hecho que sucedió a la distancia y sin poder hacer el duelo: “Fue el peor año personal de mi vida. Me han preguntado muchas veces por mi futuro y no lo sé, no tengo ni la menor idea todavía. Tengo un año más de contrato en Colón. Tal vez en estos días que me tomo de vacaciones me la pase llorando por mi viejo, porque todavía no lo pude hacer”.