Corría noviembre de 2016 cuando la ilusión de un humilde plantel iba en busca de un sueño a Medellín: la Copa Sudamericana ante Atlético Nacional. Sin embargo todo fue dolor cuando el avión se estrelló y la mayoría de la delegación falleció de manera trágica, salvo unos pocos afortunados con secuelas de por vida. Rafael Henzel, un periodista que acompañaba al plantel, sufrió contusiones pero ninguna herida de gravedad. Sin embargo, en las últimas horas se dio a conocer la noticia de su deceso: padeció un infarto mientras jugaba al fútbol con amigos en Chapecó.

Trabajaba para radio Oeste Capital, de esa ciudad y desde hacía tiempo se reunía a practicar este deporte. Aunque lo llevaron de urgencia a una clínica, no pudieron reanimarlo. Tenía 45 años.

“Se convirtió en un símbolo de la reconstrucción del club y, en las páginas verdes y blancas de esta institución, siempre habrá un recuerdo de su ejemplo de superación y de todo lo que hizo, con amor, por el equipo, por la ciudad de Chapecó y por todos los aficionados del fútbol”, publicó el club en sus redes sociales. Además del periodista, en el desastre aéreo sobrevivieron los futbolistas Alan Ruschel, Jackson Follmann, Helio Neto y dos auxiliares de vuelo bolivianos.