El cuchillo entre los dientes no puede faltar para enfrentar al rival de toda la vida y, encima, en la final de una competencia continental. Lejos de los flashes que se robó el River – Boca por Copa Libertadores en 2018, no hay que dejar de darle mérito al clásico regiomontano de la ciudad. De cabeza, sobre el final del primer tiempo, Nicolás Sánchez golpeó para establecer el mercador definitivo de los 90 minutos iniciales de la serie.

El partido comenzó a buen ritmo, con disputa en mitad de cancha hasta que Rayados comenzó a llegar al área adversaria. En el minuto 21, el colombiano Avilés Hurtado no alcanzó a rematar y un instante después disparó afuera tras un pase de Dorlán Pabón. Tigres respondió con un par de ofensivas protagonizadas por Luis Quiñones y Enner Valencia, quienes no terminaron las jugadas y reavivaron el poder de fuego de Monterrey, que retomó el control y lo reflejó en el marcador.

Nicolás Sánchez llegó al área a los 39’, se sacó de encima a su marca y, de zurda, reventó el palo. En ls siguiente jugada se tomó revancha luego de un tiro de esquina milimétrico. En la segunda mitad, el vencedor aguantó de contragolpe los intentos desesperados del dueño de casa. Se consumió el reloj en Nueva León y habrá que esperar hasta el 1 de mayo, cuando el compromiso de vuelta dictamine al campeón.