El fantasma de Cristiano Ronaldo sigue acechando la Casablanca y el presidente quiere dejar atrás la depresión y el caos con un fichaje estrella.

A vivas voces, se conoce lo que nunca fue un secreto en realidad: el apuntado es Neymar, que convive con las lesiones tras su partida del Barcelona. Se habla de 350 millones de euros para sacarlo de Francia, donde aún le quedan tres años de contrato.

El rol de líder que ocupaba el portugués, hoy en la Juventus, quedó vacante y Sergio Ramos se lo hizo saber al polémico dirigente. Para recuperar la iniciativa en el plano deportivo, pero también en el mediático, los caminos conducen al brasileño.