Esta vez la Justicia actuó en forma correcta ante un flagelo que afecta a la sociedad: la violencia de género. El peso de varias denuncias contra Pablo Martel, entrenador de Atlético Güemes de Santiago del Estero, equipo que milita en el Torneo Federal A, derivó en su detención.

En los últimos días, tras ser condenado en un juicio abreviado que se llevó a cabo por las denuncias que realizó la mujer de Martel por hechos de violencia, el entrenador fue condenado a un año de prisión en suspenso. “Al tratarse de una pena menor, el delito se toma como excarcelable y el entrenador quedó en libertad horas después”, afirmó el portal Diario Panorama.

Al parecer la agresión se produjo en un cumpleaños familiar y por ello si bien Martel evitó la cárcel no puede acceder al domicilio que compartía con su mujer y además deberá cumplir otras restricciones.