Nicolás Bottini juega de cierre y estudia Licenciatura en Administración de Empresas en la UBA, mientras que Matías Morel es uno de los suplentes que defiende el arco y trabaja en la Escuela de Arqueros de Santiago Elías. Con 22 y 21 años, respectivamente, los chicos del Ciclón concuerdan: “Llega en una edad prematura, pero desde que arrancamos el año queríamos coronarnos. Estamos súper contentos y felices, la fiesta en el polideportivo con nuestras familias y amigos fue hermoso para cerrar un año inolvidable. Se dio el sueño del pibe, el de salir campeón”.

“La ambición del equipo de no despreciar ningún partido hizo que sigamos buscando el torneo de AFA para consagrar un año de laburo. El primer objetivo era la Copa Argentina, pero nunca nos desfocalizamos y eso nos caracterizó para ganar los dos campeonatos”, explica Bottini.

– ¿Cuán importante es el rol de la dirigencia en este logro?

-MM: Lograron convencer a Lammens de este proyecto para que apoye la disciplina y todo lo que eso conlleva con la incorporación de jugadores de jerarquía y el que podamos entrenar en el Pando. No es fácil dedicarse tan de lleno cómo lo hicieron estos últimos dos años. En lo que logramos, ellos tienen mucho que ver

A la hora de hablar de puestos, el defensor explica por qué entraba desde el banco en los últimos minutos de juego para ordenar la barrera: “En la última parte del año me tocó ingresar en la barrera o marcar a determinado jugador. Somos un equipo de 20 y cada uno sabe que en esos cinco o diez minutos tiene que dar lo mejor de uno para el equipo. El técnico me inculcó un montón de valores y vivezas para ganarme el lugar. Parece que no, pero es difícil entrar cuando el otro equipo tiene que salir a ganar. No había chance de estar desmotivado, era jugar con el cuchillo entre los dientes”.

-Si existe tanta competencia para el resto de los jugadores, el puesto de arquero debe ser complicado…

MM: Lo tomo con paciencia, es un puesto difícil y adelante mío tengo a un excelente jugador y mejor persona que siempre me está enseñando cosas. Aprendí que desde donde me toque estar tengo que dejar todo. Arranqué de las inferiores y siempre soñé con representar y dejar en lo más alto al club que yo amo. Eso es lo que te hace sentir parte de estos logros.

– ¿Qué nos podés decir de Stazzone?

-MM: Hablar de Damián es hablar de San Lorenzo. Su sentido de pertenencia y lo que nos inculca es el de una persona que sigue creciendo constantemente a pesar de la edad que tiene. Lo ves y parece un pibe de 18 años que recién llegó al club. Más allá de ganar todo lo que ganó, nunca perdió la humildad, se sigue esforzando y cuidando. Es un líder en todo sentido y como capitán y persona no le falta nada, siempre está y pregunta si nos falta algo, cómo nos sentimos. Está en todos los detalles

-NB: No hay palabras para describirlo. Es un compañero, amigo, referente y todo lo que puede estar bien en una persona lo tiene él. Es muy importante para el equipo y para San Lorenzo. Nos inculca como vivir las cosas. Es el que arranca y termina con las charlas. Es una pieza fundamental, gracias a él pudimos levantar la copa.

Por último, los campeones dejan en claro a qué aspiran: “Lo que más anhelamos es vivir de esto. De a poco se va profesionalizando y soñamos con parecernos a lo que es cancha de 11. Es una disciplina hermosa que se dio a conocer en los últimos años y ojalá siga en esta recta. Lo más lindo para un deportista es vivir de lo que le gusta. Esa es la meta. San Lorenzo está haciendo todo para que se profesionalice el deporte”.

Por Rodrigo Vizcarra.