El calendario se trasladó un año después pero la pasión de los deportistas que dirán presente en los próximos Juegos Olímpicos se mantiene encendida. Hoy, con el lema Tokio 2020+1 los mismos fueron relanzados en forma emotiva.

En momentos donde la cita ecuménica debería tener lugar, hasta que la presencia de la pandemia del coronavirus obligó a aplazados, la nadadora japonesa Rikako Ikee brindó un discurso lleno de sentimientos a flor de piel en el Estadio Nacional de Tokio.

“Era mi sueño participar en estos Juegos. Los Juegos Olímpicos y Paralímpicos son muy especiales para los atletas y, ver que un objetivo que se da una sola vez en la vida desaparecía de las expectativas de muchos de nosotros nos dio una sensación muy difícil de explicar”, resaltó Ikee al tiempo que portaba la llama olímpica con el contraste del vacío en la colosal estructura.

A continuación la deportista de 20 años relató su experiencia personal al enterarse del diagnóstico de leucemia que padecía: “El futuro que tenía garantizado tuvo que transformarse brutalmente. Fue una experiencia dolorosa y muy triste. Lo que me permitió atravesar esto fue el apoyo de los doctores, enfermeras y la gente vinculada al sistema sanitario”.

De cara a la lamentable presencia del COVID-19, y el retraso que significó en la cita deportiva por excelencia, Ikee invitó a los deportistas a reflexionar de manera positiva: “Pensar en una demora es simplemente ponerle un +1 a ese 2020. Creo que es una forma positiva e inspiradora de mirar hacia adelante. Entiendo que hay mucha gente que lo siente desde otro lugar y que cree que no es el momento de hablar de deportes, pero superar adversidades es lo que necesitamos. Es nuestra esperanza. Una llama de esperanza que aparece a la distancia nos permite imaginar que todo puede ser diferente y que podemos superarlo. Para los atletas de alrededor del mundo y todos aquellos que se inspiran a través de ellos tengo fe de que, dentro de un año, la llama olímpica estará brillando en estos escenarios”.