Las protestas en Estados Unidos, foco de la violencia racial contra los afroamericanos, se mantiene tras varios episodios de asesinato por parte de las autoridades policiales. En este sentido la replicación a nivel mundial generó el movimiento Black Lives Matter, y el campeón del mundo de Fórmula 1, Lewis Hamilton, se mostró fuertemente comprometido.

El último domingo, tras imponerse en Mugello, Italia, Hamilton lució una camiseta con la leyenda “Arresten a los policías que mataron a Breona Taylor”, en alusión a la joven trabajadora de salud que fuera asesinada en EEUU. El episodio generó rumores sobre una sanción de parte de la FIA, organismo rector del automovilismo mundial.

“Quiero que sepan que no pararé, no abandonaré, no dejaré de usar esta plataforma para arrojar luz sobre lo que creo que es correcto. No nos quedaremos en silencio”, apuntó Hamilton a través de su cuenta de Instagram.

Además, el seis veces campeón del mundo se mostró agradecido con el equipo Mercedes: “Quiero agradecerle a ellos que continúan apoyándome y demostrándome amor. Soy muy agradecido. Este es un viaje para todos nosotros, para estar juntos y desafiar al mundo en cada nivel de injusticia, no sólo racial. Podemos ayudar de este un lugar mejor para nuestros niños y futuras generaciones”.

Desde la escudería alemana defendieron su lucha y aclararon que no debe ser tratado como un tema político: “No estamos introduciendo la política en la F1, estos son temas de derechos humanos y los estamos tratando de resaltar, de crear conciencia. Hay una gran diferencia”.