El guión de esta temporada del WRC volvió a dar un giro inesperado este sábado, cuando el máximo protagonista para alzarse con el título, el galés Elfyn Evans, quedó fuera de combate en la SS11 al quedar encajado al costado del camino.

El escenario se dio cuando la batalla con Sebastien Ogier estaba encendida, con el galo por delante pero Evans firme en su estela, a resguardo de los 14 puntos a su favor cosechados durante las seis fechas pasadas. Las condiciones del sábado fueron incluso más duras que ayer, por lo que hoy se cancelaron dos tramos (con un accidente en WRC2).

Ahora para Ogier (ganador de dos tramos hoy) el camino está allanado aunque no deberá confiarse por un suelo resbaladizo, que ya le provocó más de una salida de pista. Detrás del seis veces campeón del mundo se encolumnó el español Dani Sordo, perdiendo 10 segundos por una penalización por no respetar la hoja de ruta.

En total quien fuera ganador en la cita pasada, en Cerdeña, está a 17,8 segundos del puntero. El último lugar del podio provisorio que entrega la cita en Monza está en manos de Ott Tänak, a 22,1 segundos.

Además, el resto de la general correspondiente al WRC encuentra a los finlandeses Esapekka Lappi y Kalle Rovanperä en cuarto y quinto lugar, respectivamente. Lejos otros nombres como Takamoto Katsuta y Gus Greensmith, desde el WRC3 asoma el noruego Andreas Mikkelsen con un meritorio sexto lugar.

Solo tres etapas quedan por delante y Ogier está un paso más cerca de la ansiada séptima corona. Ahora depende exclusivamente de él, y en su primer año en Toyota le puede dar a la marca otro éxito como aquel de Ott Tänak firmado en 2019. El denominador común es el mismo: la incertidumbre hasta el momento decisivo.