Una década después de su debut, Sergio Pérez logró imponerse en una carrera de la Fórmula 1: hoy el mexicano ganó en forma inesperada el Gran Premio de Sakhir, una cita que tuvo todos los condimentos con varios golpes de escena.

Dos horas antes el escenenario no lucía bien para el mexicano: involucrado en un error de Charles Leclerc (Ferrari), que se cobró a Max Verstappen (Red Bull), el hombre de Jalisco logró volver a pista pero debiendo remontar desde el fondo con 87 giros por delante.

Desde allí comenzó a cementar un triunfo inesperado, mientras en la punta pasaban varias cosas, con Bottas perdiendo rápidamente terreno (en un fin de semana negro) y sin ser rival para George Russell, quien reemplazó con creces a Lewis Hamilton.

Desde la mitad de la cita, que transcurrió como agua con un giro por debajo del minuto, la película en Sakhir ganó en intensidad y el accidente de Nicholas Latifi (Williams) provocó un virtual safety car crucial. Los equipos se movieron en pits, y Mercedes apostó, fiel a su costumbre, por una doble parada.

Allí lo inesperado para el equipo campeón en las últimas siete temporadas, con una llamativa equivocación que arruinó la tarea de Russell: el británico se llevó colocadas gomas de Bottas, quien a su vez perdió 27 segundos en el box. Mientras Russell volvió a pits por el caucho correcto, Checo trepaba al quinto lugar y desde allí atacaba para aventajar a Stroll y Ocon.

Russell no se resignó en su intento final y dejó atrás a su compañero con un buen movimiento. Adelante solo Pérez le negaba el triunfo, pero en su ataque se presentó un pinchazo, y con ello una nueva parada en boxes (la cuarta) y el adiós a la ilusión del triunfo para el piloto del día en Sakhir.

Restaban ocho giros y ya nadie podía amenzar el éxito de Checo. El mexicano, quien le dio a su país un triunfo postergado por medio siglo desde aquel de Pedro Rodríguez en Spa 1970, se reaguardó en un colchón de diez segundos sobre sus escoltas: Esteban Ocon (Renualt), en su primer podio de la categoría, y su compañero Lance Stroll.

A las puertas se quedó Carlos Sainz, con una mala decisión de McLaren en la gestión de las paradas. El pelotón se compactó y detrás arribaron Daniel Ricciardo (Renault), Alexander Albon (Red Bull), Daniil Kvyat (AlphaTauri), Vallteri Bottas y George Russell, en posiciones extrañas para Mercedes, y por último Lando Norris, conquistando un punto.

La bandera a cuadros cayó en Bahrein, y sin Hamilton cada uno de los pilotos luchó por el ansiado éxito. Quizá merecía ser para Russell, pero la noche del desierto premió a Pérez luego de una década sin festejos en la Fórmula 1. Sin asiento de cara a 2021, demostró con esto que mayores méritos no puede hacer para ganarse un lugar en la grilla.