El gran arranque de 2019 de Juan Fernando Quintero puso en alerta a los dirigentes de River de que era necesario blindar al jugador para que continúe por más tiempo en el Millonario o, al menos, que en caso de marcharse lo haga por una suma acorde a su rendimiento y obtener beneficio económico.

Si bien parecía seguro que el colombiano renovaría esta semana su vínculo hasta junio de 2022, con una cláusula de rescisión de 22 millones de euros, las negociaciones se dilataron y eso generó preocupación. Sin embargo, ambas partes llegaron a un acuerdo de palabra, que ratificarían en los próximos días por escrito.

Según se pudo saber, el inconveniente surgió porque el dólar alcanzó el tope impuesto por la institución a la hora de firmar los contratos y el nuevo número 10 del Millonario pretendía entonces un aumento salarial.