Ya no se evaluará la condición física normal por lógica de sorteo. El bolillero queda de lado, y para este campeonato semestral, la Asociación del Fútbol Argentino determina la postergación del modelo que fue regulador desde sus orígenes en la actividad deportiva.

Para lo que reste del certamen, la política alineada a la Agencia Mundial de Antidopaje, añade una medida cautelosa, ejecutada en carácter sorpresivo. Cualquier plantel puede ser convocado a los exámenes médicos. No se considera estimación numérica, por lo que la delegación tiene la obligación de asistir a la examinación si eso lo requiriera.

Anteriormente, la normativa se desarrollaba posterior al encuentro. Ahora tiende a ser probable en el propio entrenamiento o en el tramo en que los planteles se encuentren en los estadios.

La Comisión Nacional Antidopaje es la corresponsal de diagramar los estudios que se expandirán en cada división regulada por AFA.