El fútbol argentino comenzó a generar nuevos ingresos por vías unilaterales. El público aun no vuelve a los estadios y lo que lo rodea tampoco podrá ser parte del espectáculo que a su vez incentiva el consumo masivo de los aficionados.

De marzo a septiembre, el panorama fue desalentador para la mayoría de las entidades, pese al apoyo en diferentes casos del abono social. Se debieron diagramar distintas estrategias en las dirigencias, pero el pasivo tiende a ser importante para varios clubes.

Entre ellos, San Lorenzo, River y Estudiantes afrontan un adeudamiento notorio. El sistema bancario lo ejemplifica con lo debido y los cheques rechazados. El Banco Central de La Republica Argentina, brindó los detalles de cada uno de los veinticuatro equipos de primera.

Lo opuesto a los números alterados, sitúan a Atlético Tucumán, Central Córdoba y Defensa y Justicia, con mínimas deudas, siendo el conjunto santiagueño el único de este segmento en requerir de una chequera. Boca, tampoco adhirió al pedido de efectivo, y Patronato es la distinción de este proceso de balance de agosto a octubre, en el que no cuenta con demandas ni pedidos de efectivo.