Fue un suceso que marcó una breve determinación de la Comisión Antidopaje Argentina. El Boletín Oficial 5806 es elocuente, y asigna una advertencia aguda al jugador, que en abril del año pasado, ingresaba unos minutos en la visita de Gimnasia a Newell’s Old Boys en Rosario.

Los análisis correspondientes concluyeron con la ingesta de testosterona de Santiago Martín Silva Olivera. La suspensión perdura por dos años, y la medida cautelar impulsada por la dirigencia de Cristian Malaspina, queda sin efecto.

El orden judicial fue sutil en este aspecto y desde este sábado se contabiliza el impedimento al futbolista. Luego de detectar la hormona sexual masculina que tiene efectos morfológicos, metabólicos y psíquicos, AFA establecía una sanción provisional que fue caratulada definitoriamente en esta víspera de retorno del torneo argentino.

En diciembre, el atacante cumplirá cuarenta años, y a fin de este año culmina el contrato con el “Bicho”.