En febrero de 2016, la delegación de Huracán se trasladaba en micro hacia el aeropuerto de Caracas para regresar a la Argentina. Pero el ómnibus perdió el control y volcó en la autopista. Uno de los jugadores más afectados en aquel entonces fue Patricio Toranzo. En diálogo con TyC Sports, el volante contó cómo continuó su vida tras aquel hecho.

“Yo nací con los diez dedos del pie y hoy tengo seis. Del izquierdo solo me quedó el mas importante y la mitad del mas chiquito. No es por dar lástima porque es un tema que ya lo pasé y me hice resiliente a la adversidad. Deportivamente no me afecta porque el cuerpo se acostumbra a todo. Corrí el riesgo de que me corten la pierna, no solo el pie. Si la infección subía, seguramente me tenían que cortar la pierna porque sino podía perder hasta la vida”, relató el jugador que milita en el Club Atlético Ciclón de Bolivia.

Luego de tres meses sin jugar, Toranzó regresó a las canchas. “Mi familia no quería que vuelva, yo le pegaba a la pelota y el pie me sangraba, sabía que no estaba bien. Wanchope Ábila me tuvo que prestar los botines porque los míos no me entraban, ya que producto de la operación y los injertos se me había ensanchado todo el pie. Jugué con un dolor inmenso, pero volver a estar dentro de un campo de juego me devolvió el alma al cuerpo”, remarcó el volante.

Consultado por su vuelta al Globo, señaló: “Nadie me saca la ilusión de poder retirarme en Huracán. Todos los días pongo la cabeza en la almohada y sueño en un retiro con esta camiseta. No depende de mí, solo hace falta que se comuniquen y podamos charlar profundamente un montón de cosas. Si fuera por mí estaría en el lugar donde creo que tengo que estar. Cuando terminamos de jugar el último partido de la Copa Libertadores, Nadur me dijo que íbamos a renovar el contrato. Cuando después me llamó para decirme que no, en un momento pensé que era broma porque enfrente mío había dicho otra cosa. Hoy no tengo comunicación con él, pero si me llama no tengo por qué cortarle el teléfono”, puntualizó.

Por último, habló sobre la importancia de Gustavo Alfaro a lo largo de su carrera: “Me cambió la cabeza, él fue fundamental en mi vida. Yo lo tengo muy arriba, el tipo es un genio. Cuando llegó a Huracán fui de los primeros con los que pidió hablar, con las cosas que me dijo volví a nacer, me hizo creer que podía. Yo sé que la gente tiene bronca hacia él y lo condena por la decisión que tomó, pero es entendible. Huracán lo tiene que repatriar, no sé si él tendrá ganas o no, pero todo esto se sana perdonando. Ojalá que Damonte se quede 10 años más, pero si el día de mañana no está más, creo que Gustavo le va a volver a hacer bien a Huracán”, cerró el ex Huracán.