Un 15 de junio, pero del año 2014, Argentina debutaba en el Mundial de Brasil con una multitud alentando en las tribunas. Lionel Andrés Messi era la esperanza de que se podía hacer historia en territorio carioca. En el primer partido, ante Bosnia, puso el grito en el cielo verdeamarelho, ilusionando a propios y asustando a ajenos.

A Alejandro Sabella se le ocurrió cambiar, luego de jugar 4-3-3 durante todas las Eliminatorias, y plantó un 5-3-2. El primer tiempo, pese a empezar ganando 1-0 con un gol en contra, fue fatídico. A Romero le patearon de todos lados y Argentina no conectó ni una vez. En el entretiempo, Sabella cambió: volvió al 4-3-3 que tanto había funcionado y encaminó la victoria de la mano de Messi.

A los 64 minutos, Leo se la pidió a Gago –el conductor de aquella Era-, recibió con la pierna derecha, eludió a un bosnio, metió en profundidad para Gonzalo Higuaín que devolvió de primera para que el 10 superé a dos rivales (inclusive haciéndolos chocar) y defina al palo, que por suerte eyectó la pelota hacia la red. Golazo del mejor de la historia, para rumbear nuevamente a la Selección Argentina hacia el sueño, que al final no pudo ser…

Ese gol fue el primero de Lionel Messi con la Selección Argentina en un Mundial. Este 15 de junio, a un día del debut en Rusia 2018, esperemos se vuelva a iluminar y nos haga ilusionar como hace cuatro años.

Por Julián Pernicoli.