2014, 2015, 2016. En los últimos tres años, la Selección Argentina siempre estuvo en las definiciones de cada competencia que disputó. Ya sea Mundial o Copa América, la Albiceleste se colocó en el partido decisivo. Pero, caprichos del destino, la suerte permanentemente fue esquiva. Y eso generó en varios jugadores(renuncia de Messi, el caso más emblemático) una herida que todavía sigue abierta. Angel Di María no pasa sus días exento de esa sensación.

“No estoy recuperado anímicamente. Desde el Mundial 2014 hasta el día de hoy, creo que siempre estará y seguirá estando el mismo dolor y sufrimiento por haber estado en tres finales y no haberlas conseguido. Es difícil recuperarse. Gracias a Dios, el fútbol da revancha y tenemos la posibilidad de hacer las cosas bien en Eliminatorias para llegar a un nuevo Mundial”, sostuvo el hombre del PSG en una entrevista con ESPN.

Sus continuas lesiones en los momentos decisivos también es algo que se reprocha, pero también algo con lo que viene luchando desde hace tiempo. “Hace años que me viene dando vuelta en la cabeza la razón. Son situaciones con mucho stress, ansiedad y partidos acumulados. Saber que uno representa a un país influye mucho a la cabeza. Lo he pensado y lo he hablado con mucha gente. Trato de que no me ocurra, de aislarme de la presión en los partidos importantes. No hice terapia, pero sí lo he hablado con gente para que me ayude”, mencionó.