En los últimos años, Atalanta cosechó resultados positivos, lo que le permitió finalizar la últimas dos temporadas en el tercer lugar de la Serie A y avanzar hasta los cuartos de final de la Champions League (quedó eliminado ante PSG). Alejando Gómez es uno de los estandartes del conjunto conducido por Gian Piero Gasperini, además de ser el capitán.

Debido a su nivel en las últimas temporadas, Papu habló de la posibilidad de estar convocado a la Selección Argentina: “Me encantaría porque creo que en los últimos años vengo haciendo las cosas muy bien con el Atalanta. Demostré que puedo jugar internacionalmente. Obviamente la edad no me juega a favor para el próximo Mundial, pero en lo inmediato puedo dar una mano. En lo que pueda aportar, bienvenido sea”, comenzó en diálogo con TyC Sports.

Luego, se refirió a la posición que podría ocupar en el seleccionado argentino: “Hoy juego de enganche, de doble 5 y hasta de 5 para llevarle la pelota a los delanteros. No sé dónde podría jugar o qué posición quiere el técnico, pero creo que me adaptaría porque en los últimos cuatro años jugué en todos los puestos de ataque. Estaría bueno”, indicó.

En otro orden, dio indicios de su futuro: “La verdad que no tengo idea. Estoy muy cómodo acá, la ciudad es hermosa. Hace seis años que estoy en Bérgamo y no sé si iría a hacer alguna experiencia a otro país. Me gustaría también aprender inglés y hacer una experiencia en algún país que se pueda hablar ese idioma. Pero no puedo decir nada sobre Argentina por las vueltas de la vida y el fútbol. Tal vez hacen que termine allá, pero por ahora no pienso volver”, confesó el delantero argentino.

Para finalizar, elogió el nivel que se mantiene en el fútbol argentino: “Tal vez pueda destacarme técnicamente en Argentina, pero allá vuelan, corren muchísimo para todos lados y se tiran a trabar con la cabeza, aunque hay mucho desorden también. Los argentinos son buenos técnicamente, por algo vienen a Europa y andan bien, algo tienen. El tema es que se vive una vorágine de resultados y de presión que tal vez hace que se juegue mal y que el jugador no tenga esa tranquilidad para poder jugar mejor”, cerró.