A casi dos meses de su presentación, Jorge Sampaoli tendrá su arranque oficial en el banco de la Selección Argentina. Si bien los partidos amistosos ante Brasil y Singapur dieron un indicio de las ideas del nuevo entrenador, había que esperar esta lista de convocados para hacer conjeturas sobre cómo va a desenvolverse en estos partidos por los puntos. Sobre todo, si se tiene en cuenta que esta fecha es trascendental para el futuro próximo del seleccionado.

La primera sensación que dejó esta convocatoria es que Sampaoli no tuvo problemas en apartar, ya sea del equipo titular o del plantel, a jugadores que parecían imprescindibles. Hace tiempo que se planteaba la necesidad de un recambio generacional que traiga caras nuevas para aportarle frescura a un equipo desgastado, algo que Edgardo Bauza, por distintos motivos, fue incapaz de realizar.

La lista también da a entender que el director técnico tiene decidido jugar estos partidos con tres defensores, con Fabricio Bustos y Gabriel Mercado como los únicos laterales naturales del plantel y la posibilidad de que Javier Pinola ocupe la banda izquierda en caso de realizar alguna variante táctica. Mercado y Nicolás Otamendi serían los elegidos para integrar el equipo titular, mientras que el tercero se definirá entre Federico Fazio y Javier Mascherano, ícono del seleccionado desde hace más de una década, quien parece estar perdiendo lugar en el once titular.

El centro de la cancha es una de las claves en el armado estratégico del entrenador, lo que queda en evidencia por la cantidad y las características de los jugadores convocados. Los diez mediocampistas citados para estos partidos, incluyendo a Manuel Lanzini que está lesionado, coinciden en tener muy buen pie para el juego y pueden ocupar distintas posiciones según las circunstancias del partido y lo que disponga Sampaoli. Lucas Biglia es una fija en la dupla de mediocampistas centrales. Guido Pizarro y Leandro Paredes son los posibles acompañantes del jugador del Milan (por Éver Banega suspendido). La principal incógnita pasa por quiénes serán los encargados de recorrer las banda, donde Ángel Di María parece tener una luz de ventaja sobre el resto. Hay que destacar también el regreso a la Selección de Javier Pastore, ausente en las convocatorias desde 2015.

El principal recambio se dio en los delanteros, con Gonzalo Higuaín como el caso más emblemático. Sampaoli metió mano en el plantel, dejó afuera al Pipa y llamó a otros que no se caracterizan por ser la clásica referencia de área, como Paulo Dybala, Mauro Icardi -quienes acompañarían a Lionel Messi en el equipo titular- Joaquín Correa e, incluso, Darío Benedetto.

La posible delantera titular junto al entrenador. / Foto: Luis Cotte.

Su apuesta es arriesgada, pero ya empezó a marcar una diferencia sustancial con sus antecesores, quienes buscaban quedar bien con todos y terminaron yéndose por la puerta de atrás con pocos aspectos destacables. Es cuestión de horas para que el equipo de Sampaoli salga a la cancha y juegue por los puntos. La Selección no tiene margen de error y el director técnico lo sabe, pero esto no parece intimidarlo.

 

Fotos: Luis Cotte.