A partir de la llegada de Carlos Bianchi, Boca obtuvo una gran seguidilla de logros a nivel internacional y luego de su partida, otros entrenadores continuaron con ese legado. Uno de ellos es Alfio Basile, quien pudo dar cinco vueltas olímpicas tanto en torneos locales como fuera del país. Tras consagrarse en la Copa Sudamericana 2005, el “Coco” y compañía sumaron otra estrella más al año siguiente al vencer a San Pablo en lo que sería la RecopaSudamericana.

Este certamen enfrentaba al ganador de la Sudamericana, y Libertadores, en este caso el conjunto brasileño, otro de los coperos en el continente. Al igual que muchas ediciones, esta copa se jugaría ida y vuelta, a definirse en el Morumbí. El primer encuentro entre estas dos instituciones daba como ganador a Boca por 2-1 con los goles de Rodrigo Palacio y Martín Palermo, mientras que Thiago anotó el descuento y le daba cierta ilusión a los hinchas para el siguiente partido a disputarse siete días después. Gran despedida en La Bombonera para el DT Xeneize ya que una vez finalizada esta competición, lo esperaba la Selección Argentina.

Esta ventaja lo dejaba a la institución argentina con más tranquilidad y Basile quería despedirse del club con otra vuelta olímpica. Bajo un Morumbí que contó con la presencia de casi 20.000 espectadores, Boca y San Pablo iban por la gloria. A la visita solo le bastaba una igualdad para ser el campeón y a pesar de estas opciones, no mostró una estrategia defensiva. Desde el comienzo del cotejo, los vestidos de azul y oro salieron en busca del gol y tal es así, que a los 6’, Palermo no logró alcanzar una mala salida del histórico arquero Rogerio Ceni. Y llegando a los 20, Palacio, quien se había destacado en la ida, sorprendía con un remate cruzado.

En el desarrollo del partido, el local se animaba más y aumentaba las ocasiones para llegar a la igualdad en el resultado global. A la media hora de juego, Fabao intentó marcar de taco luego del tiro libre ejecutado por Souza, pero la pelota se fue unos metros afuera. Esa jugada no quedó en un simple aviso, ya que segundos después, Souza volvió a asistir aunque esta vez a Junior, quien aprovechó la distracción de la defensa y definió con un toque sutil ante la salida del arquero Aldo Bobadilla. Aquel 1-0 le daba a San Pablo el título de forma momentánea y todo el público a favor del “Tricolor” permitía ilusionarse. Pero ese sabor a victoria duró poco.

A falta de cinco minutos para el final de la primera parte, Juan Krupoviesa lanzó un centro hacia el área y allí, Martín Palermo participó en la jugada en el rol de asistidor. Una de las leyes del fútbol indica que dos cabezazos en el área es gol y así fue. El “Titán” le dejó servida la pelota a Palacio, para que el futbolista con el dorsal n°14 marque el empate con un testazo cerca del área chica.  El mismo goleador que se destacaba en Buenos Aires, ahora anotaba uno más en su cuenta personal y encaminaba a Boca a la consagración de la Recopa.

Restaban 45 minutos y San Pablo necesitaba de dos anotaciones más para dejar la copa en su casa. La urgencia por marcar lo llevó a cometer muchos errores pero eso no era un impedimento para acercarse al arco rival. A los 4’, Thiago tuvo una chance más pero Bobadilla impidió que llegara el tercer grito sagrado de la noche. Con las intenciones de atacar aún más, el DT Muricy Ramalhoempezaba a realizar los cambios e ingresaba Alex Días, otro de los jugadores que malogró una chance concreta a los 25’.

Los goles que no se hacen en un arco, se hacen el otro y cinco minutos después, Palermo estiró la ventaja con un violento remate. El 9 realizó una gran jugada individual, llevando la pelota hacia adelante sin importar las numerosas marcas de los rivales y los rebotes que dificultaban la trayectoria de la misma. Finalmente, el máximo artillero de Boca eludió a un rival a metros del área y no perdonó. 2-1 para el Xeneize y el desenlace ya parecía ser inamovible. Restaba muy poco para el pitazo final, Claudio Morel Rodríguez intentó interceptar un centro rasante de Thiago y con ese gol en contra el marcador finalizó 2-2.

No hubo tiempo para más y una vez que el árbitro Oscar Ruiz marcó el final, toda la delegación Xeneize se deshizo en festejos y en cánticos para después, levantar la tercera Recopa Sudamericana de su historia, siendo el más ganador en ese certamen. Además, no era un título más para el equipo de Basile debido a que la consagración en Brasil permitía a Boca ser el club más ganador a nivel mundial. Allí, el club de la Ribera llegaba a su estrella n°16 en el plano internacional superando a los 15 que tenían por ese entonces otras instituciones como Independiente de Avellaneda, Milan de Italia y Real Madrid, dos de los europeos a quien el Xeneize supo vencer en la Copa Intercontinental 2000 y 2003.